Thursday

Que todos salgan a la calle en una orgía de liberación y exorcismo






“Y lo he perdido todo, todo
aunque a veces trate de olvidarlo…”
(canción de no sé quién, o sea, yo)


Hitler tuvo suerte, se pegó un tiro. Las estatuas de Stalin fueron derribadas por un nuevo orden y el pueblo que lo había apoyado participó del festín. El muro de Berlín cayó a mandarriazos por la furia colectiva reprimida. Es la Historia que se repite y repite, nunca se saldrá de los parámetros establecidos por las leyes del Universo. Depredadores y depredados, poderosos y humildes, ricos y pobres, una cadena de contraposiciones que sin ella es probable no existiríamos. El centro, ese punto metafórico de convergencias, es una ilusión inteligentemente creada y difundida sabe Dios por quién, habría que preguntarle al administrador del laboratorio cósmico*.

No me malinterpreten, no es odio, es memoria histórica. No es ajuste de cuentas, es deseo de justicia. Al parecer los cubanos nunca tendremos la oportunidad de sentar en el banquillo de los acusados a los asesinos que masacran el país desde el año 1959, los que fuimos afectados y malheridos no tendremos nuestro Nuremberg… aunque no estamos solos en esto, son escasos los ejemplos, la mayor parte de las veces los giros políticos cambian los acontecimientos de acuerdo a los intereses del momento, de modo que no hay que lamentarse demasiado, cuando se lee mucha Historia tarde o temprano te ayuda a entender que no eres ni siquiera la punta de un alfiler en el tablero, otros deciden por ti, tú no eres más que parte del rebaño que repite consignas y paga impuestos. ¿Fuiste maltratado por el Poder? ¿Estuviste en la cárcel? ¿Te mataron un hermano? ¿Te sometieron a interrogatorios aberrantes donde el sicario se acariciaba la portañuela mientras te miraba con lujuria? ¿Se ahogaron en el Estrecho de la Florida tus amigos? ¿Apedreaban a poetas como si fueran María Magdalenas apestadas? ¿Te sacaron de la casa que tanto esfuerzo te costó pagar? ¿Se apoderaron de tu negocito que te ayudaba a sobrevivir? ¿Te asediaron e hicieron la vida imposible las Brigadas de Respuesta Rápida? ¿Te gritaban obscenidades y te arrastraban por el piso cuando el Mariel? Olvídate de todo eso, olvídalo, es el pasado, colorín colorado este cuento se ha acabado. Eres nada… y nadie te ha preguntado tu opinión, la masonería burocrática y carroñera se encarga de solucionar los desastres, recuerda que no tenemos cerebros y si los tenemos activos de poco nos sirven, muy por el contrario, son un estorbo para todos.

Aun así estoy en contra del Bloqueo contra Cuba. ¿Por qué? En primer lugar… ¿qué sentido tiene cuando la entrada principal de divisas a la isla proviene de los exiliados y emigrados cubanos? ¿Bloqueo para algunas cosas y para otras no? Explíquenme porque no lo entiendo muy bien. En segundo lugar, el gobierno norteamericano emplea millones de dólares al año en el sostenimiento del programa para refugiados (Ley de Ajuste), que ya podemos decir que no es solamente para individuos con un perfil político sino también económico, y lo peor, muchos de ellos (no digo que todos, mejor especifico no vaya a ser que rompan mi estrella en la calle Ocho) al año de estar aquí regresan a Cuba como si nada echando pestes del país que les dio acogida incondicional, con lo cual le veo más sentido a programas humanitarios como los implementados en Haití que a leyes de compromiso migratorio. 

Por otra parte, he visto como han lucrado política y económicamente unos y otros con esto, incluso algunos hasta se han hecho millonarios y los productores de raspaduras, o sea, los rodeados de melaza por todas partes (cuando la había, porque hasta eso desapareció), gracias a ello se crearon una imagen de víctima compungida que da asco. Sólo ha servido para esto y ganar votos de un lado o de otro, para nada más, porque en esencia ese bloqueo, salvo dos o tres inconvenientes para el gobierno cubano, es abstracto, un cuento narrado durante el camino para distraernos y maldecir al malo de la película (que dependiendo de la orilla cambia de nombre) y que no ha impedido que los Castros sean hoy por hoy multimillonarios y hasta hayan creado una dinastía de impresentables aspirantes al trono. Es más, el llamado bloqueo ha ayudado -es cierto que sin planteárselo- a destruir muchas cosas en esa isla infeliz, entre otras cosas ha contribuido a enfermar las neuronas de ese pueblo –ya de por sí con el padecimiento de avitaminosis crónica- que hoy disfruta morbosamente lanzándose a la calle al ritmo de congas antiyanquis con tanta vulgaridad y tanto desparpajo, y ha estimulado esa chusmería política tan bien definida por Sonia Corrales y que a mi entender, es sólo comparable a las hordas de los tiempos bíblicos. 

El embargo (entre otros de los tantos cataclismos archiconocidos) ha soltado un toro con rabia a la calle en una especie de pamplonada grotesca, y que Dios me ampare, ni en la crucifixión de Jesús se vio tanta bajeza como la vista en las calles habaneras, aunque se escuche exagerado. Más de cincuenta años de arengas alrededor del tema, discursitos de pacotilla, politiquería barata, izquierdismo embotellado made in Cuba, lapidaciones, inmoralidad cívica, traqueteo internacional de bla bla bla, intentos honestos de unos pocos que fueron desplazados por escenarios llenos de mentiras, hipocresía, traiciones, oportunismo, marginalidad, exaltaciones y zarpazos de un mar a otro. Después de tanta carnicería ideológica, tanta explotación de sentimientos, tantos abusos y vejaciones contra la disidencia pacífica, triste es tener que llegar a la conclusión de que nada de lo que se ha hecho ha servido, que hemos sido manipulados por casi todo el mundo (de aquí, allá, acullá y del más allá), que esta merda (lo escribo en Latín para que no se lea como lo que es) ya no hay quien se la dispare, que es vomitiva, repulsive and disgusting –como de seguro hubiera dicho Lord Byron de haber presenciado un mitin de repudio.

En otras palabras, que todos salgan a la calle en una orgía de liberación y exorcismo y que la isla de Cuba se convierta en cocodrilo sin memoria con caparazón lumínico y lengua de dragón… porque de qué sirve la memoria, digo yo… sino para comernos unos a los otros con palitos chinos y jamás ponernos de acuerdo en nada. Me amparo en el cinismo, el último escudo que me queda.



C. K. Aldrey | 12-18-2014 | Foto: Represión a + Laura Pollán  y a Las Damas de Blanco.

(Por si no se entiende: Darth Revan/Star War*)          

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